Encuentra la quietud en el movimiento

LOS MARTES MEDITAMOS CON LA DANZA DEL CORAZÓN

Feliz de invitarte al nuevo CICLO de MEDITACIÓN activa del CORAZÓN :

  • martes de octubre y noviembre
  • 19 a 19.45 horas
  • online vía zoom

Regálate un alto en el camino para centrarnos, armonizar el biocampo, encender la intención, anclar la luz, activar y expandir el amor.

El corazón es un portal multidimensional y la gran vía para la consciencia. La llave mágica es el amor y el movimiento con sentido abre espacios de renovación vital/existencial. Respiración, mudras, movimientos danzantes con música de Karunesh.

De qué se trata

La Meditación del Corazón es una meditación en movimiento que se realiza con la música de Karunesh. Fue desarrollada por el maestro Osho y respetando su esencia fundamental, en este espacio de conexión con el amor, la adaptaremos a una experiencia plena de sentido y de danza trascendente.

Utiliza una serie de movimientos coordinados seguidos por un movimiento giratorio. La energía se centra en tu corazón o debajo del ombligo, en el hara, que es el «centro de la energía vital». Tu cuerpo se mueve en todas las direcciones, manteniendo tu hara, tu centro, en el mismo sitio. Desde ahí te abres a una vivencia de presencia y la totalidad.

Se realiza una secuencia de movimientos y se danza continuamente. Mantén tus ojos abiertos y pon tu mano derecha sobre el corazón y la mano izquierda sobre la mano derecha. Quédate ahí, inmóvil, durante unos segundos. Escucha la música y céntrate en tu corazón.

La música se usa para mantener el ritmo y los movimientos vienen siempre del centro corazón o hara. Haz los movimientos con gracia, en un flujo continuo. Cuando hayas interiorizado bien los movimientos y no necesites mantener los ojos abiertos, cierra tus párpados y fluye con el movimiento.

Sobre la secuencia de movimientos

1. Colóquese suavemente ambas manos sobre el corazón y sienta la calidez en su pecho. Tómese un momento y note lo simple que es brindarse calma y tranquilidad. Al mismo tiempo mueve el pie derecho y el brazo derecho (con los dedos extendidos, palmas hacia el frente) hacia delante, dejando tu mano izquierda en tu pecho. Vuelve a tu posición inicial con las dos manos sobre tu pecho, ahora tu mano derecha está sobre la izquierda.

2. Repite este movimiento con el pie y brazo izquierdos. Vuelve a la posición inicial.

3. Repite este movimiento con el pie y brazo derechos, girando hacia la derecha. Vuelve a la posición inicial.

4. Repite este movimiento con el pie y brazo izquierdos, girando hacia la izquierda. Vuelve a la posición inicial.

5. Repite el movimiento del pie y brazo derechos, girando hacia atrás por el lado derecho. Vuelve a la posición inicial.

6. Repite este movimiento, con el pie y brazo izquierdos, girando directamente hacia atrás por el lado izquierdo. Vuelve a la posición inicial.

Las caderas y la cara siguen siempre la dirección del movimiento de las manos. Muévete con el ritmo de la música, en un flujo continuo. Esta primera fase de la meditación empieza lentamente y poco a poco gana en intensidad. A medida que la música se hace gradualmente más rápida, la quietud del centro se hace más evidente. Esta fase finaliza cuando la música se para.

Sobre la segunda fase

Párate y quédate con tus manos en tu pecho, sintiendo los latidos de tu corazón y sintiendo tu respiración. Cuando inicie la música, respira profundo y cuando cambie el ritmo, empieza a danzar en forma fluida, abierta, lenta y creativa.

Permite que sea la música y la melodía quienes dancen tu cuerpo. Entrégate a la vivencia del presente con total confianza y apertura.

Sobre la tercera fase / opcional

En silencio, acuéstate boca arriba con tus piernas estiradas un poco más abiertas de anchura de caderas. Los brazos a los lados de tu cuerpo con las palmas de las manos mirando al cielo. No hay nada que hacer excepto estar contigo mismo. Deja que la energía que has acumulado fluya a través de ti. Una campana o gong te indicará el final de la meditación. Ábrete a sentir tu Ser en unidad con el todo.