“El silencio interior, es el punto cero de consciencia, el instante que hace resonar ese gran péndulo o antena, que es el ser humano” – Jorge Carvajal Posada

Todos poseemos la capacidad de sentir o de percibir la energía. Cuando el ser humano no estaba desconectado de la naturaleza poseía una sensibilidad similar a la de las aves migratorias o de los cetáceos que se orientan a través de las mares. Para volver a sentir de ese modo, faltaría restaurar una “comunión cósmica” y volver a sentirnos en unidad con los ciclos de la naturaleza o madre tierra.

La RADIESTESIA es una antigua ciencia de la consciencia, donde el mayor instrumento de adivinación del ser humano es el propio ser humano. Somos la antena, la síntesis de billones de antenas, donde cada célula, cada membrana, cada átomo, cada latido del corazón es una fuente de resonancia a la medida de cada ser, y es por esa razón, que podemos encontrar en nuestro interior la información precisa.

¿Porqué es importante cuidar y mantener tu biocampo saludable y balanceado?

Somos emisores y receptores de energía.

Tu cuerpo es el receptor del mensaje que harás con tu mente durante el arte de la radiestesia.

El Toroide es el modelo que utiliza la naturaleza, cuando está en armonía es equilibrado y siempre completo. Aparece en el campo magnético que envuelve la tierra, al individuo y al átomo. La energía de un Toroide fluye desde un extremo circula por el centro y acaba en el otro extremo, se autorregula y siempre es completa. Es de vital importancia que nuestro tubo Toroide este en armonía, balance o equilibrio.

“Un Toroide es como la respiración del Universo, es la forma que toma la corriente de energía en cualquier nivel de existencia”. – Nassim Haramein


Te invito a conocer más disfrutando de esta interesante entrevista de Geobiología: ” El Ser Humano como Antena”, Doctor Jorge Carvajal P.