“El silencio interior, es el punto cero de consciencia, el instante que hace resonar ese gran péndulo o antena, que es el ser humano”

La palabra radiestesia proviene del latín  “radium- radiación” y del griego  “aisthesis”,  es decir  “sensibilidad”.

Entonces podríamos decir que significa: SENSIBILIDAD A LAS RADIACIONES

Todos poseemos la capacidad de sentir o de percibir la energía. Nosotros y por supuesto, todos los animales. Cuando el ser humano no estaba divorciado de la naturaleza poseía una sensibilidad similar a la de las aves migratorias o de los cetáceos que se orientan a través de los mares. Para volver a sentir de ese modo, faltaría restaurar una “comunión cósmica” y volver a sentirnos en unidad con la madre tierra.

“La radiestesia es una antigua ciencia de la consciencia, donde el mayor instrumento de adivinación del ser humano es el propio ser humano. Somos la antena, la síntesis de billones de antenas, donde cada célula, cada membrana, cada átomo, cada latido del corazón es una fuente de resonancia a la medida de cada ser, y es por esa razón, que podemos encontrar en nuestro interior la información precisa.

La mente no puede separarse de la información, necesitamos de un estado de consciencia preciso, de silencio interior. Desde el aquietamiento de la mente se alcanza el alineamiento de la consciencia y ahí, el estado del ser, un estado de paz incondicional desde donde entramos en resonancia con el todo convirtiéndonos en un detector único, pero también, esto es importante, en un emisor” – Jorge Carvajal Posada

¿Porqué es importante cuidar y mantener tu biocampo saludable y balanceado?

Recuerda que tú eres la antena, es decir tu cuerpo es el receptor del mensaje que harás con tu mente durante el arte de la radiestesia.


“Un Toroide es como la respiración del Universo, es la forma que toma la corriente de energía en cualquier nivel de existencia”. – Nassim Haramein

El Toroide es el modelo que utiliza la naturaleza, cuando está en armonía es equilibrado y siempre completo. Aparece en el campo magnético que envuelve la tierra, al individuo y al átomo. La energía de un Toroide fluye desde un extremo circula por el centro y acaba en el otro extremo, se autorregula y siempre es completa. Es de vital importancia que nuestro tubo Toroide este en armonía, balance o equilibrio.


Te invito a conocer más disfrutando de esta interesante entrevista de Geobiología: ” El Ser Humano como Antena”, Doctor Jorge Carvajal P.